Las palabras pueden otorgar significado, transmitir pensamientos y sentimientos, construir nuestra percepción de la realidad y ofrecer conexiones. Sin embargo, las palabras también pueden fallarnos: la manera en que nos comunicamos puede malinterpretarse o manipularse lejos de nuestro control. Por mala memoria, una expresión puede permanecer eternamente en la punta de la lengua.
A la artista Lizi Sánchez le interesa cómo el lenguaje cambia y evoluciona constantemente, con definiciones que se transforman según quién las utilice y con qué fin. Esta exposición examina el espacio entre el significado y el contexto dentro del lenguaje; se nutre tanto de las conversaciones cotidianas como de la obra de la poeta peruana Magda Portal (1900-1989), y de su íntima relación con la memoria y el cuerpo.