Por medio del coleccionismo, el ser humano se apropia de los objetos, dotándolos de múltiples características y convirtiéndolos en íconos palpables, en imágenes significadas y significantes, en símbolo de alguien determinado, en un objeto de valor, atesorado, único y trascendente. Idéntico fenómeno ocurre con nuestros recuerdos, por eso constantemente volvemos sobre ellos. La Memoria de los Umbrales, estructurada a partir de miniaturas y sonidos de diversos edificios y objetos del Biobío, se suscita desde estas reflexiones, y desde la posibilidad de observar un edificio, un espacio y en esa contemplación, volver sobre nuestra historia/biografía. Un ejercicio en donde, paralelamente, el edificio/objeto va recogiendo del clima, de los temblores, de las más diversas circunstancias, en su propia carne/materialidad las huellas de esa historia, permitiéndonos en definitiva acercarnos a la memoria colectiva cobijada en sus umbrales.
Diseño sonoro: Alex Vigore.