La trama lineal del textil intenta desafiar las coordenadas bidimensionales de su estructura al encarnarse en los intérpretes y adaptarse al movimiento espiral de las escaleras del Edificio Copan, del Ballet Tríadico de Schlemmer y del tiempo ancestral aymara. En estos giros y recorridos, las obras buscan otras formas de entender el mundo, en donde el tejido cobra vida, habla, es leído por el ojo; gesticula, porque las manos que lo crearon le otorgaron boca; y siente, porque al igual que las talegas andinas posee un corazón.
Al integrar estos elementos, la práctica de Valentina Díaz va desdibujando los límites mediales y transformando el código técnico del tejido en un organismo vivo que habita el espacio y los cuerpos.
Proyecto financiado por el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes, ámbito nacional de financiamiento, convocatoria 2026.