En las pinturas de RolanKay predominan las sombras y la penumbra. Espacios cerrados, atravesados por haces de luz y una paleta cromática intensa, sugieren escenas cargadas de tensión, erotismo y misterio. Siluetas imprecisas, reflejos y contornos inestables construyen atmósferas donde lo inquietante convive con una seducción latente. Las obras de José Cori, por otra parte, despliegan un imaginario poblado de figuras que evocan lo mítico y lo religioso: ángeles, errantes o personajes que parecen surgir de relatos antiguos. En ellas confluyen múltiples tradiciones visuales, desde referencias al arte renacentista hasta ecos de la pintura moderna.
En ambos casos, se trata de imágenes que no buscan explicar el mundo, sino ampliarlo. Son ficciones que emergen de la imaginación y que, como fantasmas persistentes, median nuestra relación con la realidad y abren nuevas posibilidades para pensarla.
Productora: Christine Hoffmann